
Hay dos formas de entender la moda. Una parte de la idea de que no se puede ir a ninguna parte sin un ciclo de consumo en constante crecimiento, por lo que para crearlo, sus creativ+s tendrán que buscar una y otra vez conceptos e ideas lo más rápido posible para que los consumidor+s se sientan en la necesidad de comprar cada novedad. La otra concepción sitúa la creatividad en la vanguardia de los valores de una marca, haciendo que su crecimiento se derive de una forma coherente de desarrollar el proyecto, con la creatividad como centro. Por lo tanto, en la moda la creatividad se puede entender como el pegamento que une un proyecto o como la zanahoria que mueve al burro.
Como consumidora, me interesan los proyectos y marcas del segundo grupo. Valoro las narrativas, el cuidado y la tecnología aplicada a un producto, quiero moda que tenga un lugar y una misión en el mundo, que produzca con un cliente en mente que tenga tanto que decir como la propia marca, o incluso más, entendiendo la moda no tanto como una forma de ganar mucho dinero sino como una forma de crear valor que puede ganar mucho dinero también.
Si eres diseñador+ o director+ creativ+ al frente de tu propia marca, querrás asociarte con un+ empresari+ que también pertenezca al segundo grupo. ¿Por qué? Porque la creatividad sin mente empresarial no va a ninguna parte, pero una empresa sin una creatividad sincera y convincente tampoco llegará muy lejos. Una empresa de éxito necesitará que tanto la parte creativa como la empresarial se valoren y protejan mutuamente, deben recordar que están junt+s para mantener el proyecto con buena salud. En cuanto a los clientes... Pensemos en esto, ¿por qué comprar algo si no es por la sensación que nos produce?
El otro día volví a ver el desfile FW24 de Martine Rose por segunda vez en los últimos meses. Fascinada por la ropa espectacular, el rollo cursi, l+s modelos fabulos+s y una música hortera de finales de los 80 tan guay que incluso me guardé la lista de reproducción en Spotify, me pasé todo el desfile llorando. ¿Por qué las lágrimas? Creo que porque me encantó. Cuanto más mayor me hago, más fácil me viene el llanto. Me emociono a menudo, lloro por la bondad y la belleza de las personas y por nuestra crueldad y locura. No soporto la violencia, así que rara vez veo las noticias. Pero lloro mucho cuando veo a la gente fluir en ese lugar mágico, celebrando la vida y a sí mismos, sintiéndose en armonía y felices, aunque sea por un momento fugaz. Sé que me estoy cargando mi fama de punky con esta confesión, pero ¿qué hacer? Además, ¿qué sentido tiene no estar dispuesta a conformarme si no puedo apreciar las cosas que merecen la pena de estar viva?
Pensándolo bien, lloraba porque la historia de Martine Rose es la de una campeona que se esfuerza y se esfuerza, negándose a dejarse arrastrar, hasta el punto en que esa obstinación da sus frutos y su determinación se ve justificada y celebrada finalmente. También lloré porque ¿quién se molesta, después de hacer street casting, en invitar a los seres queridos de sus modelos para celebrar con ell+s ese momento tan especial? Este esmero en honrar a la gente que te rodea es poco habitual. La comunidad es una de las cosas más bellas que puede crear el ser humano. El sentimiento de pertenencia es algo muy especial. Nos aterroriza la soledad, pero cuando pertenecemos a una comunidad no nos sentimos sol+s. Me encanta Martine Rose, no sólo por su ropa, sino también porque su proyecto le habla a mi alma. Me siento parte de su comunidad de inadaptados y su trabajo y su forma de hacer las cosas me dan esperanza, me recuerdan que los sueños se hacen realidad. A veces.
Como much+s sabéis, en 2020 y en plena pandemia, Elena Vilabrille y yo creamos un podcast llamado La Moda Que Nos Parió, dirigido a la industria de la moda de habla hispana y con el objetivo de potenciar la voz de sus profesionales. Queríamos celebrar su poder y sus valores, hablar con ell+s sobre cómo dirigir esta industria hacia un espacio más inclusivo y sostenible y soñar con un nuevo sistema de moda global en el que valores como la artesanía, la creatividad, las buenas prácticas y el respeto fueran los motores de la conversación. Cuando empezamos, una de las cosas que más nos importaba era la comunidad. Al principio era un concepto algo difuso, sabíamos que iba a haber gente que compartiera nuestros valores, pero aún no la conocíamos, sólo sabíamos que existían.
Personalmente, aunque he sido freelance toda mi carrera, he tenido la suerte de tener una pequeña comunidad propia con la que he crecido profesionalmente y en la vida, no son sólo mis compañer+s, son mi familia. Pero eso no significa que estuviera en paz. Sin embargo, la idea de comunidad que teníamos en LMNQP era más amplia, tenía que abarcar al mayor número posible de personas, aunque no nos conociéramos de antes. La naturaleza del trabajo freelance significa que nos pasamos la vida luchando contra el mundo (si no que se lo pregunten a @darkartdirectormemes, @stressedstylist, o @fashionassistants), pero convertirnos en una voz en busca de comunidad me mostró cuánta gente estaba ahí fuera también, agotada de sentirse sola y en competencia con tod+s los demás. Me dio la oportunidad de ver la enormidad de talento que había, y celebrar su diversidad, sus logros y su valía me dio mucha libertad.
Han pasado muchas cosas desde las tres temporadas que sacamos este proyecto adelante sin presupuesto pero con un montón de ganas, amig+s (viejos y nuevos) generos+s y llen+s de talento, colaborador+s y oyentes. Lamentablemente hoy LMQNP ya no está en conversación, pero tener la oportunidad de celebrar la industria de la moda de habla hispana realmente me ayudó a ver las cosas, incluyendo mi propia trayectoria profesional, bajo una luz completamente diferente. ¿Por qué perdemos tanto tiempo y esfuerzo con una mentalidad que nos enfrenta a los demás? Porque nos falta apoyo y nos preocupa no ser capaces de alcanzar nuestros objetivos, olvidando que en realidad es mucho más fácil alcanzar cualquier meta en grupo. Por eso me encantan los proyectos de moda que piensan así, aunque me hagan llorar.
Suficiente de mí por hoy, queridis. Que tengáis una bonita semana, aseguraos de pasar tiempo con alguien que os haga sentir como en casa.
Ps. Como habréis notado, he vuelto al formato de inglés con link en español al principio, la encuesta lo dejó claro, espero que os parezca bien.
Abrazos,
Patty


Me gusta mucho lo o que dices.